Opositores buscan nombrar gobierno interino, persiste tensión en Bolivia

(Reuters) – Los legisladores opositores a Evo Morales intentaban encaminar el orden político en Bolivia el martes en medio de un vacío de poder y temores a un recrudecimiento de la violencia, mientras el presidente saliente llegaba a México tras su renuncia el fin de semana entre denuncias de golpe de Estado.

 

Al tiempo que continuaba la tensión en las calles, los diputados y senadores de la convulsionada nación andina fueron convocados a una asamblea legislativa por los líderes de la oposición a Morales, en una sesión que debería designar un gobierno interino que a su vez tendría que llamar a elecciones.

 

“Asistamos hoy a plaza Murillo a las 15:30, para garantizar la sucesión constitucional y (que) asuma la senadora @JeanineAnez como manda nuestra constitución”, dijo Luis Fernando Camacho, uno de los jefes de la oposición, en su cuenta en Twitter.

 

El lunes, la senadora Jeanine Añez dijo que podría convertirse en presidenta temporaria de Bolivia en su condición de segunda vicepresidenta del Senado, luego de que además de Morales, dimitieran el vicepresidente y las principales autoridades legislativas.

 

Pero el éxito de la sesión era poco claro ante temores por la seguridad después de las movilizaciones, saqueos e incendios que siguieron a la renuncia de Morales. Sus partidarios dijeron que no se presentarían a la sesión del martes.

 

“Sin nosotros no existe quórum y ésta es una posición de toda la bancada nacional del MAS”, dijo el diputado Sergio Choque, líder del partido de Morales en el Congreso, a Reuters.

 

En las calles de La Paz permanecían las barricadas que fueron levantadas en la víspera, mientras soldados y policías patrullaban desde la noche del lunes para impedir enfrentamientos entre grupos políticos antagónicos.

 

“Hemos vivido una sensación que debe ser lo más parecido a una guerra civil, solo por defender el respeto a nuestro voto. La democracia ha estado en riesgo y esperemos que hoy se resuelva”, dijo Isabel Navia, una vecina de la zona de Los Pinos en la capital.

 

MORALES LLEGA A MÉXICO

Morales, quien ha denunciado un “golpe” en su contra, aterrizó en México antes del mediodía en un avión militar tras un periplo por varios países latinoamericanos, de acuerdo a testigos de Reuters, que también vieron llegar en la nave al vicepresidente Álvaro García Linera.

 

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, sostuvo que el líder indígena aterrizó “sano y salvo”.

 

Morales, un referente de la izquierda latinoamericana como presidente de Bolivia desde 2006, salió la noche del lunes de su país en un avión militar de México tras aceptar la oferta de asilo del gobierno del mandatario Andrés Manuel López Obrador.

 

El viaje estuvo cargado de demoras y regresos improvistos luego de que algunos países le negaran la entrada a su espacio aéreo.

 

México tiene una larga trayectoria de dar asilos políticos. Entre otros, el pensador peruano Víctor Raúl Haya de la Torre estuvo asilado en el país en la década de 1920 y en 1937 se produjo la llegada del revolucionario ruso León Trotsky.

 

A pesar de ello, la decisión de asilar a Morales generó el rechazo de algunos ciudadanos y de la oposición política.

 

El Gobierno de Morales terminó de caer el domingo luego de que la Organización de Estados Americanos (OEA) publicó un informe que mostraba serias irregularidades en los comicios de octubre, lo que alejó a aliados políticos del Gobierno e impulsó al Ejército a pedirle al líder su renuncia.

 

La crisis boliviana ha despertado marcadas divisiones en Bolivia y Latinoamérica, con detractores festejando la caída de lo que llaman un “dictador” y simpatizantes denunciando un golpe de Estado de parte de sectores de derecha para devolver a la élite tradicional del país al poder.

 

Durante sus casi 14 años de gobierno, Morales estabilizó la economía del país andino y logró reducir fuertemente la pobreza. Sin embargo, sus críticos lo acusan de querer eternizarse en la presidencia al haber ignorado el resultado adverso de un referéndum en 2016 que le prohibía reelegirse nuevamente.