Ligera reanimación en las ventas del comercio minorista

En abril el volumen de ventas de los comerciantes aumentó frente al del mismo mes del año anterior, según la Bitácora Económica de Fenalco.

 

El relativo buen desempeño se explica en alto grado porque este abril tuvo más días hábiles que el de 2017 por la celebración de la Semana Santa, que en 2018 cayó en marzo, explicó el gremio.

 

Para el 35% de los empresarios consultados mensualmente por Fenalco, las ventas fueron superiores a las obtenidas un año antes y el 23% reportó disminución.

 

En general los comerciantes colombianos perciben que la falta de demanda es en estos momentos su principal preocupación, pero en tres categorías se evidenció más este problema en abril: las estaciones de servicio, las ferreterías y las bebidas no alcohólicas.

 

Varios dueños y empleados de gasolineras reconocen que las ventas en los últimos dos años han tendido a la baja, porque según ellos la gasolina y los lubricantes en los carros de reciente fabricación “rinden que da gusto” y porque si bien hay cada vez más motocicletas, éstas consumen poco combustible.

 

Por su parte el sector ferretero y de materiales de construcción en este año permanece estancado, lo mismo que la actividad edificadora, que hoy parece una locomotora varada.

 

“Nos llama la atención que entre los problemas reportados por nuestros afiliados ahora figura la volatilidad de la tasa de cambio porque complica las estrategias de fijación de precios de productos importados”, señala el gremio.

 

Las expectativas inmediatas mejoraron. En lo que resta del año habría un fortalecimiento del gasto de los hogares impulsado por el aumento en los salarios reales, una menor inflación, ojala menores tasas de interés y una mayor confianza del consumidor.

 

En la encuesta de los meses de marzo y abril se recogieron las impresiones de los afiliados  acerca de las preocupaciones que más los afectan en este año. La volatilidad del dólar se constituye en un factor de preocupación como quiera que se torna muy complejo el manejo de los inventarios: una mercancía adquirida a finales del año anterior a un tipo de cambio muy cercano a los 3.000 pesos tendría que venderse a un precio más elevado que aquella misma mercancía comprada a finales de marzo con una TRM que estuvo bordeando los 2800 pesos.

 

Si por ejemplo, el comerciante importador de confecciones o calzado quisiera mantener el mismo precio de diciembre, se encontraría en franca posición de desventaja frente a su competidor que importó tales bienes a un precio en pesos colombianos considerablemente más bajo.

 

Pero la principal fuente de incertidumbre es la realización de elecciones para Presidente. Cerca del 45% de los encuestados señaló este evento como un problema de orden mayor, porque muchos de ellos han decidido aplazar sus planes de inversión hasta tanto no se sepa el resultado y porque además sienten que muchos consumidores igual han pospuesto compras de bienes durables, incluyendo bienes inmuebles, a la espera de que se aclare el panorama electoral.

 

Otro factor que trasnocha a los comerciantes es el relacionado con la excesiva carga tributaria y la tramitomanía que  el pago de impuestos genera. Varios de ellos dijeron que esta situación podría agravarse si los aportes a la seguridad social por parte de los prestadores de servicios tiene que hacerla directamente la empresa contratante.

 

Una pequeña fracción expresa preocupación por eventos el Mundial de Fútbol porque piensa que muchos potenciales compradores estarán concentrados viendo fútbol.