Las pymes “la niña mimada” del sector financiero

Las bancas Pymes eran consideradas un comercio difícil… en materia de prestación de servicios, pero desde la creación de la Ley N° 590 y su reforma a la Ley 905 del 2004, han logrado un interesante crecimiento.
De esta forma, se han convertido en un campo apetecido para las entidades financieras, creándose entonces, una “batalla” entre éstas con la intención de atrapar a más empresarios ofreciendo las mejores tasas de interés y plazos de pago.

Entre los servicios que la banca ofrece a las Pymes (estos se pueden evaluar más en las páginas web de las entidades bancarias) están: las transferencias de fondos, el pago de los servicios públicos, a proveedores, contratistas y empleados, de los aportes a la seguridad social, los impuestos nacionales (Dian), entre otros. Todos estos se pueden realizar desde la página web del banco las veinticuatro horas del día.

Otros de los servicios ofrecidos son las cuentas de ahorro y corrientes que sirven para manejar el flujo de fondos y todas las operaciones de recaudo, pago y servicios que las empresas requieren a nivel nacional, con una tasa de interés liquidada sobre saldo diario.

Existen también créditos en diferentes modalidades como lo son: crédito rotativo que funciona con un cupo de crédito para que la empresa siempre cuente con dinero y el plazo es escogido por el empresario según sus necesidades. También están los Créditos a Patrimonios Autónomos que fue creado para empresas con proyectos viables y altos requerimientos de capital de trabajo para su desarrollo e implementación; y La Tarjeta de Crédito Empresarial que es un producto financiero de fácil implementación y mantenimiento que permite administrar gastos generales sustentados en sistemas de información y control, con beneficios como la financiación hasta por 45 días sin intereses, pagos diferidos de 2 a 36 meses y cuota de manejo gratis. Entre otros créditos.