Industria sigue enfrentando un contexto internacional incierto

Al finalizar el tercer trimestre del año se mantiene la compleja situación en la manufactura. Así lo confirman los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta, al registrarse bajos crecimientos en producción y ventas, utilización de la capacidad instalada en los niveles históricos, pedidos estables y un clima para los negocios que empieza a mostrar signos de deterioro.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC), que la ANDI realiza con ACICAM, ACOPLASTICOS, ANDIGRAF, ANFALIT, CAMACOL y la Cámara Colombiana del Libro, en el período enero-septiembre de 2012, comparado con el mismo período de 2011, la producción aumentó 1.5%, las ventas totales 3.1% y, dentro de éstas, las ventas hacia el mercado interno crecieron 1.6%. Es importante tener en cuenta que este resultado en lo corrido del año se ve afectado negativamente por el mantenimiento en la refinería de Barrancabermeja de Ecopetrol a principios del 2012. Aislando esta situación del comportamiento del resto de la industria manufacturera, los resultados de producción y ventas ascienden a 1.9% y 3.4% respectivamente.

Así mismo, preocupa el comportamiento del empleo en el sector manufacturero. Si bien a lo largo del año se había presentado una buena dinámica y, la industria estaba creando empleo de manera sostenida, en el trimestre julio-septiembre esta situación cambió. En efecto, de acuerdo con los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE, en ese trimestre el empleo manufacturero decreció -0.5%.

En este contexto, se hace prioritario monitorear factores que impactan la competitividad de la industria tanto al interior de las firmas así como aquellos presentes en el entorno en el que se desempeñan. Es por esto que en la EOIC del mes de septiembre se incluyeron preguntas orientadas a saber qué está pasando con la importación y comercialización de mercancías; además, conscientes que los costos logísticos afectan directamente la estructura de costos de las compañías y por lo tanto ponen en juego su competitividad, se preguntó al empresariado colombiano cuáles de ellos son los que más afectan negativamente su labor diaria.

Con base en ello se reiteró la importancia de ejecutar la Agenda de Competitividad. Al respecto cabe recordar la importancia de que el país cuente con un ambiente favorable a la inversión y al crecimiento. Los resultados favorables en materia de inflación le dan espacio a las autoridades monetarias para contemplar una reducción adicional en las tasas de interés. En lo cambiario no se puede olvidar el impacto desfavorable que ha tenido la revaluación sobre las exportaciones y los bienes que compiten con las importaciones.

En septiembre de 2012 el indicador de uso de la capacidad instalada se situó en 78.1%, similar al nivel observado en el mismo mes del año anterior (78%).

Los indicadores de demanda (inventarios y pedidos) si bien se mantienen por encima del promedio histórico, reflejan una tendencia desfavorable en los últimos meses. En efecto, el 82.6% de la producción calificó sus pedidos como altos o normales, frente a un indicador superior al 90% a principios del año. Por su parte, el porcentaje de la producción que califica sus inventarios como altos fue de 22.2%.

El clima de los negocios también captura las dificultades de la industria manufacturera en la coyuntura más reciente. Es así como el 60.6% de los encuestados califica la situación actual de la empresa como buena, nivel más de diez puntos por debajo del reportado en el mes de enero (73.1%) y las mejores expectativas son reportadas por el 35.4% de las empresas (frente a 47.2% en enero de 2012).

Los principales obstáculos que perciben los empresarios en el desarrollo normal de su actividad son en su orden: baja demanda, costo y suministro de materias primas, alta competencia en el mercado, tipo de cambio, contrabando, bajos márgenes de rentabilidad, baja rotación de la cartera, infraestructura y costos logísticos y factores climáticos.

En la Encuesta de Septiembre, se preguntó qué porcentaje de las ventas totales corresponden a productos importados y comercializados directamente por la empresa. En el 2012 este valor fue en promedio 13.4%, contra un 13.1% en el 2011 y un 11.7% en el 2010; notándose por tanto un moderado incremento año a año, en la venta de productos importados por parte de las empresas colombianas.

Los resultados de la EOIC muestran que los costos logísticos, representan en promedio el 7.3% del total de las ventas. Ante la pregunta relacionada con componentes que tienen un mayor impacto sobre la estructura de costos, los empresarios manifestaron que el transporte interno es el de mayor impacto negativo, seguido por el transporte internacional, costos portuarios, almacenaje, y trámites.
A su vez, al indagar sobre la percepción de los empresarios con respecto a los tiempos de tránsito del transporte de carga, desde y hacia las zonas primarias (puertos, aeropuertos y fronteras), se encontró que el 61% de los encuestados considera que los tiempos de transporte son altos o muy altos y un 39% considera que son normales.

Por su parte las vías de acceso a las zonas de producción o consumo, son calificadas como regulares o malas por el 75% de los encuestados y sólo un 25%, considera que las vías son buenas. Los anteriores resultados reflejan por qué el transporte interno es el costo logístico que más afecta la competitividad de las empresas nacionales.