Fitch aumenta a “AA” la calificación de fortaleza financiera de aseguradora Confianza

confianza 1La mejora en la calificación de Confianza es resultado de un fortalecimiento progresivo de la capitalización de la empresa en los últimos años, un buen desempeño operativo, sostenida reducción del peso del negocio de cumplimiento y el refuerzo de su base de reservas y políticas de retención de riesgos.

 

Aunque continuará siendo un factor de mejora, la elevada concentración de su primaje ha mostrado una tendencia favorable en los últimos 3 años y se esperan mayores avances en el corto y mediano plazo, beneficiado por buenos niveles de capital para apalancar su crecimiento en otras líneas de negocio.

 

Por su parte, una dilución paulatina del peso de las inversiones en renta variable apoyada en la reinversión de nuevos recursos en títulos de renta fija y bajo riesgo, ayudarían a mejorar aún más el perfil de riesgo de la empresa.
Confianza ha sostenido una constante mejora de su rentabilidad técnica fundamentada en su amplia experiencia y conservadoras políticas de suscripción, así como en una buena gestión de su estructura operativa.

 

Estos elementos le han permitido, aún bajo un escenario de moderado crecimiento, conservar niveles de siniestralidad estables y mejorar la eficiencia de la compañía, últimamente reflejados en niveles de rentabilidad superiores a la media de la industria y, por ende, en una mejor capacidad de apalancar internamente sus planes de crecimiento futuros.
Confianza es una compañía patrimonialmente fuerte, lo cual es coherente con su enfoque de negocio.

 

Fundamentada en la buena rentabilidad de la compañía, su base patrimonial ha permanecido en constante crecimiento a través de la retención de utilidades en forma de reservas –no distribuibles-. El patrimonio de la compañía sostiene un amplio margen frente a los riesgos suscritos y a los niveles de retención asumidos; hecho evidenciado en niveles de apalancamiento muy moderados e inferiores a la industria y sus pares más cercanos.
En el programa vigente (2013-2014), Confianza redujo de manera importante su exposición patrimonial a la máxima perdida por evento, la cual pasó a niveles de 1,1% de 2,8% (Mar-13/12), marcando una tendencia decreciente en los últimos 3 años, gracias al constante crecimiento de su base patrimonial y, en el último año, a una reducción en la prioridad. Esta exposición es comparativamente menor a los niveles promedio de la región (1,9%) y en opinión de Fitch es un cambio favorable que mitiga el impacto de una desviación en la siniestralidad sobre la solvencia de la compañía.
La concentración de su producción en una línea de negocio implica una importante correlación con pocos sectores económicos, así como una exposición a cambios en el entorno y en el comportamiento de este ramo, limitando el perfil de riesgo de la aseguradora y sus posibilidades de crecimiento frente a compañías con una producción más diversificada. No obstante, la compañía ha mostrado una tendencia favorable en los últimos 2 años la cual se espera se consolide gracias al crecimiento esperado en otras líneas de negocio.
La renta variable mantiene una participación importante (28,8% Mar-13) en el portafolio total de Confianza, la cual supera los niveles observados en el sector (8,4%) y cuya elevada concentración en un solo emisor (86,8% en ODINSA) potencia la exposición del patrimonio frente a la volatilidad propia de estos títulos. Aunque representan un mayor apetito de riesgo al observado en la industria y en compañías en el mismo rango de calificación, esta inversión no respalda las reservas técnicas y, bajo los escenarios considerados por Fitch, la volatilidad de esta inversión no tendría un impacto relevante en la solvencia de Confianza.

La perspectiva de calificación es estable. Teniendo en cuenta que la fortaleza patrimonial es clave en el modelo de negocio y el perfil de los riesgos suscritos por Confianza, movimientos negativos en la calificación podrían darse ante un incremento en las exposiciones patrimoniales actuales tanto en su portafolio de inversiones, como en las perdidas máximas por evento; ya sea por el aumento en la posición en acciones, un incremento en la prioridad retenida o por un detrimento significativo de su base patrimonial y de su desempeño técnico.
Por su parte, una mejora de la calificación se podría dar ante una mayor diversificación en su portafolio de primas y de los riesgos suscritos, acompañado de una menor exposición patrimonial a inversiones de renta variable, aunado a un positivo y sostenido desempeño técnico, junto con holgados y sólidos niveles de capitalización y liquidez.