comercio-minoristaSeptiembre fue otro mes de pobres resultados para el comercio. Ni la celebración del Día del Amor y la Amistad ni el inicio de promociones de aniversario por parte de los grandes formatos impactaron gran cosa la dinámica de las ventas, a juzgar por los reportes de los comerciantes consultados mensualmente por Fenalco.

 

Para el 30% las ventas físicas aumentaron frente a igual mes del 2016 (33% en agosto), y el 26% dijo que cayeron (23% en agosto). Sin duda, el gobierno subestimó el nefasto efecto que tendría el aumento del IVA sobre los consumos: según la DIAN, en los primeros ocho meses de este año se recaudaron 5.37 billones de pesos adicionales frente a la cifra registrada en igual lapso del año pasado. Al consumidor, al contribuyente, le han sacado de su bolsillo esa cantidad tan escandalosa de plata, con el agravante de que el “efecto multiplicador” del gasto público en este año no se ha sentido.

 

La percepción del gremio es que los comerciantes ya están jugados: lo que pasó, pasó y ya piensan en el difícil 2018. Empresarios a los que pidieron su opinión dijeron que lo que hay que hacer para reanimar la actividad empresarial en la recta final del 2017 es no ceder un milímetro de espacio a la competencia, redoblar esfuerzos para hacer alianzas gana-gana proveedor-distribuidor y hacer lanzamientos de nuevos productos, así sea nuevos empaques, nuevas colecciones, nuevos tamaños, nueva imagen, nueva publicidad, diferente exhibición.

 

El clima de los negocios, entre tanto, no mejoró. En este sentido, hay preocupación por el comportamiento del mercado laboral y según varias encuestas de opinión recientes, muchos empleados han expresado temores ante la posibilidad de perder su trabajo en el futuro inmediato, lo que los motiva a ser más cautos con sus compras.

 

En el trimestre móvil junio-agosto la tasa de desempleo urbano subió de 10.2% en 2016 a 10.7% en 2017. Los niveles actuales de desocupación representan un riesgo para la recuperación de los indicadores de producción y ventas.