Cumbria Constructora llega a mover el mercado inmobiliario

cumbriaCon el fin de optimizar sus inversiones y, de paso, fortalecer la recordación de marca, el grupo colombiano Cumbria Holdings decidió convertir a Forward Urban Group en Cumbria Constructora, una empresa que entra renovada para mover el mercado inmobiliario.

 

De acuerdo con Ricardo Wills, gerente general de Cumbria Holdings, la iniciativa surgió luego de una proceso en el interior del conglomerado, donde una de las principales conclusiones fue unificar una sola marca en vez de tener varias que no se relacionaban unas con otras.

 

“Creemos que ese es el futuro de las marcas: unificar y optimizar. No estábamos optimizando nuestra inversión ni la recordación, por esto decidimos cambiar de Forward Urban Group a Cumbria Constructora”, afirmó el directivo.

 

Según explicó, Cumbria Constructora nace con dos líneas de negocio perfectamente estructuradas: una es Construir para Vender y la segunda es Construir para Arrendar.

 

“En la primera línea hacemos proyectos tanto en vivienda como en industria para ser vendidos a terceros por el modelo de preventa tradicional, mientras que la segunda, con la cual arrancamos el año pasado, está enfocada a desarrollar proyectos “Taylor made”, es decir a la medida de los clientes, quienes serán los usuarios finales del inmueble”, sostuvo.

 

De tal manera, Cumbria Constructora estructura el proyecto desde la idea, pasando por la consecución del lote, los estudios, la construcción, la financiación y la administración del inmueble, hasta arrendarlo a largo plazo entregando justo lo que el cliente necesita.

 

Al referirse a los principales proyectos de la nueva empresa, Wills señaló que la línea Construir para Vender saldrá a ventas con un proyecto innovador de vivienda en las afueras de Bogotá cuya inversión asciende a USD 45 millones, el cual corresponde a apartamentos estrato medio, “pero con servicios casi de resort del Mediterráneo”.

 

Según explicó, en este se pondrá en marcha un ambicioso plan de sostenibilidad que permita no solo cuidar nuestra naturaleza, sino también ahorrar costos tanto de administración como de servicios a los futuros residentes, y se espera que esté comercializado en su totalidad en un plazo de tres años.