Cuidado con la Suplantación de Identidad


La suplantación de identidad es una práctica cada vez más frecuente mediante la cual delincuentes, valiéndose de datos personales de un tercero, realizan prácticas fraudulentas tales como la adquisición de productos o servicios a nombre de ese tercero suplantado que posteriormente resultan impagados. Los casos de suplantación pueden tener implicaciones negativas para las víctimas que van desde los retiros no solicitados de dinero en las cuentas bancarias hasta la inclusión de reportes negativos en la historia crediticia con las consecuencias que se derivan para el acceso al mercado de crédito.

Si usted ha sido reportado fraudulentamente a una central de riesgo como deudor moroso de una obligación o un crédito que nunca contrató como consecuencia de una suplantación de su identidad, debe saber cuáles son los pasos que debe seguir para corregir y sanear sus datos personales.

Como primera medida, tenga en cuenta que si usted ha sido víctima de una suplantación de identidad, y como resultado de dicho fraude, su reporte de crédito ha resultado afectado, debe dirigirse a la fuente de información que realizó el reporte errado o a la central de riesgo para presentar un reclamo directamente ante la entidad. De conformidad con lo dispuesto en la Ley 1266 de 2008, las fuentes de la información o los operadores deberán resolver su reclamo dentro de un término máximo de 15 días posteriores a la presentación del reclamo. Si la respuesta que recibe es desfavorable, o si no le dan respuesta a su petición, podrá dirigirse directamente ante la Superintendencia de Industria y Comercio para presentar su reclamación.

La Delegatura de Protección de Datos de la Superintendencia, entidad encargada por ley de la vigilancia de operadores, fuentes y usuarios de información financiera y crediticia (con excepción de las entidades vigiladas por la Superfinanciera) ha venido adelantando la labor de protección de titulares de información víctimas de suplantación desde que asumió el ejercicio de sus funciones en el año 2009. Como resultado de las investigaciones adelantadas por la SIC, la entidad ha emitido órdenes administrativas de eliminación de la información, tanto positiva como negativa, reportada ante las centrales de riesgo por empresas vigiladas tales como proveedores de servicios de comunicaciones, compañías que hacen ventas bajo sistemas de financiación o empresas de marketing.