Colombia se anticipó al cumplimiento de la meta de mejora en calidad de combustibles

La Ministra de Energía, María Fernanda Suárez, destacó los avances de Colombia en el cumplimiento de la meta de mejoramiento de la calidad de combustibles establecida para el año 2025, en el marco del evento ‘El aire nos mueve’, organizado por Ecopetrol y la Alcaldía de Medellín.

 

La Ministra resaltó que durante este Gobierno, el diésel ha pasado de 25 a entre 10 y 12 partes por millón de azufre y la gasolina ha pasado de 150 a menos de 100 partes por millón de azufre. La meta prevista es de 10 partes por millón de azufre en diésel y de 50 partes por millón de azufre en gasolina.

 

“Estos son resultados concretos que demuestran no solo el interés sino el papel activo de Colombia en la protección del medio ambiente. Mejorar la calidad de los combustibles contribuye a mejorar la calidad del aire, a proteger la salud y la calidad de vida de nuestras familias”, sostuvo la funcionaria.

 

La Ministra reconoció los esfuerzos de la Alcaldía de Medellín y del Valle de Aburrá en la mejora de la calidad del aire. Las mediciones más recientes indican promedios de 8,8 partes por millón (ppm) de azufre en el diésel y de 72,4ppm en la gasolina.

 

En el caso del diésel, este nivel de azufre corresponde al mejor estándar internacional, mientras que para la gasolina este nivel corresponde a una calidad cuatro veces mejor que el establecido en la regulación nacional (300 ppm). El análisis de muestra se realizó directamente en 80 estaciones de servicio de 10 municipios entre el 16 y el 26 de octubre.

 

Además de la mejora en la calidad de los combustibles, el Gobierno Nacional también está impulsando la movilidad a gas, que reduce en un 96% el material particulado, y la movilidad eléctrica para tener un parque automotor más limpio.

 

La ley de movilidad eléctrica, recientemente sancionada por el Presidente Duque, tiene la meta de lograr para 2035 que el 100% de los vehículos públicos adquiridos para Sistemas de Transporte Masivo sean eléctricos o con cero emisiones contaminantes.

 

Asimismo, contempla las acciones necesarias para la incorporación de 600.000 vehículos eléctricos a 2030, en un trabajo conjunto entre los ministerios de Transporte, Minas y Energía, Ambiente y Vivienda, para ello, se han establecido incentivos tributarios como IVA del 5%, el descuento del 10% en las primas del Soat, la reducción del impuesto para vehículos, que no podrá superar el 1% del valor del carro, la eliminación de restricciones como el Pico y Placa, el Día sin Carro, entre otros.

 

Con estos incentivos, un vehículo eléctrico de más de $54 millones de pesos costaría menos de $40 millones, y uno de más de $135 millones pasaría a costar menos de $100 millones de pesos.

 

Además, un vehículo eléctrico consume menos que uno impulsado por combustibles líquidos. Por ejemplo, mientras que al año un vehículo convencional consume alrededor $2 millones pesos en gasolina, un carro eléctrico consume menos de $1 millón de pesos al año en carga eléctrica, ¡un ahorro de $1.000.000 pesos anuales!

 

“La movilidad eléctrica implicará también un incremento en la demanda de energía y no haríamos nada si no aseguramos que esa energía provenga de fuentes limpias. Por eso la importancia de nuestra apuesta por la transformación energética y la incorporación de fuentes no convencionales de energías renovables”, explicó la Ministra.

 

En este sentido, Colombia está avanzando en la revolución de las energías renovables. En un año, el país superó la meta de incorporación de fuentes no convencionales de energías renovables a su matriz eléctrica, pasando de menos de 50 megavatios (lo que necesita una ciudad como Ibagué) a más de 2.200 megavatios de capacidad instalada para el año 2022 (lo que necesitan Medellín, Cali, Cartagena y Bucaramanga juntas). De este modo, Colombia multiplicará por 40 veces la capacidad actual de generación eléctrica a partir de fuentes como la solar y eólica.