¿Empresa o negocio?

Nombre: GerentePymes
Edición: Marzo
Sección: Servicio al cliente

¿Empresa o negocio?

Por  Luis Fernando Botero*

En un país como Colombia, lleno de mentes juveniles inquietas y profesionales, dispuestas y ansiosas de encontrar en el emprendimiento la respuesta a su futuro profesional, la pregunta y su correspondiente respuesta tienen vigencia. De allí la pregunta que titula este artículo y la respuesta que se esgrime a continuación.

No cabe duda que la respuesta única es que los negocios se diferencian de las empresas por la calidad, consistencia y método para construir la información necesaria en la toma de sus decisiones.
En efecto, los negocios se soportan sobre elementos claros que casi siempre son el orgullo de sus dueños. “Olfato comercial”, velocidad para tomar decisiones y para implementar las ideas brillantes o no del dueño, la obsesión natural del mismo para profundizar en aquellos elementos que considera diferenciadores de su negocio frente a la competencia, la devoción casi religiosa de confiar en sus percepciones, las cuales casi nunca se encuentran soportadas en datos y cifras históricas.
En los negocios no es muy frecuente que la información actualizada, consistente, histórica, construida con método y disciplina  soporte las decisiones estratégicas que debe tomar el dueño.

Los presupuestos, planes de negocios, el control de su cumplimiento y sobre cada uno de los responsables de conseguir los resultados, no son actividades del día a día del dueño o gerente.
Dueños de negocios

Es claro que por estas razones en casi ningún negocio existe Junta Directiva ni Asesora. A los dueños de negocios no les hace mucha gracia estar reportando los resultados de sus estrategias y, además, no tienen tiempo para preparar presentaciones y conseguir información histórica apropiada para ese tipo de reuniones.
De esta descripción de hechos derivada de cometarios de los estudiantes dueños de emprendimientos, de clientes dueños de pequeñas y exitosas empresas y también de la propia experiencia personal, se concluye que para convertir los negocios en empresas sólo se requiere de información histórica consistente que permita a la Dirección tomar decisiones mejor soportadas y estructuradas.

No cabe la menor duda de que los emprendedores y dueños de negocios en este país y en el mundo entero son personas valiosísimas, dotados de una alta capacidad para asumir riesgos que muchos empresarios no serían capaces de tomar,  con una habilidad innata para decidir, algunos con organización mental para dirigir su pensamiento en la búsqueda de las mejores oportunidades de negocio y descubrir diferenciadores con la competencia que los convierten en verdaderos “reyes del negocio”.

Pero la necesidad de mantener información y procurarla consistentemente en el tiempo es un imperativo de ellos para convertir su negocio en empresa.

La información requerida de mayor importancia y menos estructurada en los negocios,  es la de clientes.

Satisfacción en el trabajo.
Es necesario tenerla toda, actualizada, conseguida por diferentes medios y a través de múltiples y creativas estrategias: de ventas, solicitudes y peticiones, quejas y reclamos, necesidades, propuestas y sugerencias, cambios en su entorno personal o jurídico, referidos, aumento o disminución en sus compras, modificaciones en sus hábitos de compra, etc. Y todo esto en tiempo real.

Para ello se requiere acudir a la tecnología y más que a ella, se tienen que cambiar el método y la disciplina de trabajo del dueño y sus empleados. La tecnología está disponible, pero es necesario saber para qué se tiene y qué se le puede pedir como retorno a su implantación.

A partir de la información histórica de los clientes se pueden soportar decisiones de importancia capital para el futuro de los negocios, se pone soporte real a las decisiones que cada minuto debe tomar el dueño, los empleados y vendedores sentirán que las orientaciones a su gestión por parte del dueño tendrán controles periódicos ajenos a percepciones subjetivas o amañadas consiguiendo la mejoría en su actividad profesional, lo que contribuirá a su mayor satisfacción en el trabajo.

Pero en definitiva, si considera la importancia de convertir en empresa su negocio no dude en: organizar la información del día a día ayudado para ello de los recursos que la tecnología ofrece para que todas sus decisiones tengan además del “olfato comercial” un soporte en estadísticas e indicadores; ponga a sus empleados bajo condiciones de ingreso variable en relación con la conversión de cada contacto con sus clientes en una oportunidad de venta, desvincule a sus vendedores de las responsabilidades de gestión de quejas y reclamos de sus clientes y traslade esa responsabilidad al líder de clientes quien debe responder con ingresos crecientes y creación de fidelidad de ellos.

Adicionalmente, nombre una Junta Asesora que le ayude a orientar su negocio con objetivos de largo plazo.

Muchas otros logros se pueden conseguir por parte de los dueños de emprendimientos y negocios cuando logren tener información histórica, consistente que soporte las decisiones de los dueños.
*Gerente, BJ-CONSULTORES
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