
Cuando se habla de desaceleración económica y que los consumidores se volvieron temerosos a la hora de gastar,
sorprende que el negocio inmobiliario en el Valle de Aburrá mantenga la dinámica de inversión.
De acuerdo con la Lonja de Propiedad Raíz, al cierre de julio pasado se habían hecho 39.617 negocios, un crecimiento del 4,6 por ciento con respecto al año pasado. Además, se habían vendido 11.672 viviendas que sumaron 1,77 billones de pesos. Y la meta al cierre del 2012 es que todo el sector mueva unos 6,8 billones de pesos.
Federico Estrada García, gerente de la Lonja, indicó que el sector muestra un fuerte dinamismo y zonas como Sabaneta, Bello y El Poblado siguen marcando la parada a la hora de mover los números.
“Pese a la situación a nivel internacional, se observa una estabilidad respecto al año pasado. No vemos la llamada desaceleración. Es probable que algunos actores del negocio inmobiliario la sientan pero creemos que nos mantendremos en niveles similares a las del 2011”, aseguró.
Hoy, una casa se arrienda en promedio en tres meses, mientras que se vende en un promedio de 5 o 6 meses.