
El conteo es regresivo para los contadores públicos y todos los empresarios de Colombia. Ya sólo resta un año y dos meses para ponerse en la línea con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), según lo ordena la Ley 1314 de 2009 que busca que haya convergencia nacional hacia esas normativas globales y que les obligará a presentar desde el primero enero del 2014 su información financiera de forma tal que pueda ser leída en cualquier parte del mundo.
Este apremiante cambio de “chip” de lo local a lo universal ha llevado a que se presenten en el país diferentes corrientes unas que defienden lo local y que aseguran que Colombia no está preparado para ello y que lo que está sucediendo está influenciado por las multinacionales de contaduría pública, que tienen sus propios intereses; de otra parte están quienes ven con buenos ojos las normas internacionales; y otros más que aunque defienden las NIIF no comparten la forma como las autoridades nacionales vienen llevando el proceso.
Entre estos últimos se encuentra, por ejemplo Juan Fernando Mejía, quien como conferencista del XX Congreso Colombiano de Contaduría Pública señaló que “
El Consejo Técnico de la Contaduría Pública (CTCP) y las Superintendencias están obligando a diferentes entes a iniciar un proceso de adopción de los estándares internacionales de contabilidad e información financiera conminándolos a presentar un “balance de apertura” bajo las NIIF completas o las NIIF PYMES, sin que los Ministerios de Hacienda y Crédito Público y de Comercio, Industria y Turismo hayan emitido normas locales que interpreten estos estándares como lo ordena la Ley 1314 de 2009, que no se refiere a una adopción, sino a una convergencia”.
Consideró que “es importante que los contadores públicos, revisores fiscales, profesionales, empresarios y el Gobierno; entiendan que con la estandarización internacional ya no pueden seguir mezclando lo contable con lo tributario, que vamos a tener que manejar un lenguaje distinto entre lo contable y lo tributario, que debemos empezar a formar el camino necesario para que lo tributario vaya por un lado distinto a lo contable y que para eso tenemos que estar preparados. Es así como la contabilidad financiera se debe ejercer bajo las normas contables y la contabilidad tributaria bajo las normas fiscales”.
Este proceso de convergencia es complejo para las empresas del país y más aún cuando en Colombia el 95% de nuestras empresas son mipymes; sin embargo, cuando uno vaya a leer los estados financieros, los va a poder leer igual que los está leyendo un español o si se toman los estados financieros de un español se podrán leer en Colombia, porque el lenguaje va a ser el mismo. Dejaremos de ser locales para jugar un partido mundial y estaremos hablando el mismo lenguaje de los argentinos, chilenos, alemanes, españoles, entre otros países, concluyó Corredor Alejo.