“Los alimentos no pueden estar sujetos a las leyes del mercado y a los intereses individuales o de grupos económicos del planeta. Los alimentos y la alimentación son un derecho humano; en este marco me parece que la Cumbre debe entonces impulsar lo que actores como la FAO están haciendo, que es adoptar a la alimentación con un enfoque de derecho”, planteó durante la instalación de la II Cumbre de Regiones del Mundo sobre Seguridad Alimentaria, el vicepresidente de la Organización de las Regiones Unidas, ORU/FOGAR, Paul Ernesto Carrasco Carpio.
La Organización planteó la necesidad de que los países empiecen a discutir y a hacer planteamientos contundentes sobre el aumento y la manipulación del precio de los alimentos en todo el mundo.
Colombia, país anfitrión del certamen, reconoció en las problemáticas del campo, el principal punto de partida para impactar y transformar los temas de seguridad alimentaria desde lo local. El viceministro de Agricultura, Ricardo Sánchez López, argumentó que el territorio rural del país necesita fortalecerse en todos los frentes, con retos como lograr que aumente el número de egresados universitarios que estudian carreras agropecuarias, porque el año pasado solo sumaron el uno por ciento del total.
“No hay globalidad que valga sin localidad que sirva”, indicó.
El actual presidente de la ORU/FOGAR, Michel Vauzelle, reconoció el valor de los programas para la seguridad alimentaria de Medellín y de Antioquia, como un modelo de seguridad alimentaria a nivel mundial.
“Los problemas sociales y de desarrollo son los mismos en América Latina y hay que escuchar las acciones que se hacen en Antioquia y Medellín porque estos problemas de sociedad, demografía y justicia social también son los mismos de Francia”.